Tipos de coche eléctrico

1. Coche eléctrico de baterías o Batery Electric Vehicle (BEV)
El primer tipo de coche eléctrico que existe es el coche eléctrico de baterías o Batery Electric Vehicle (BEV); podríamos definirlo como el coche eléctrico puro, ya que el único motor (o motores) que tiene funcionan exclusivamente gracias a este tipo de energía. Es decir: no llevan ningún motor de combustión interna. Los motores de este tipo de vehículos eléctricos obtienen su energía de las baterías, las que, a su vez, se recargan una vez han visto agotadas sus reservas enchufándose a la red.
La evolución y desarrollo de este tipo de coche eléctrico sigue en pleno curso, y ha avanzado bastante en los últimos años. Uno de los campos en los que más se está trabajando es en el de la autonomía; si hace no tanto esta no superaba los ciento y pico kilómetros, ya tenemos en el mercado coches eléctricos que superan con creces los 400 kilómetros.

También se trabaja mucho en el tiempo que necesitan las baterías eléctricas para reponerse, existiendo ya la posibilidad de hacerlo en cargadores rápidos (que apenas necesitan unos minutos para cumplir su misión).
Pero, quizás el problema en el que se necesita trabajar más para que el coche eléctrico llegue a despegar es la red de cargadores eléctricos. Muchas empresas trabajan ya en la creación de puntos de recarga ultrarrápida; por ejemplo, BMW, Daimler, Ford y el Grupo Volkswagen han llegado a un acuerdo para crear la red de carga eléctrica más potente y rápida de Europa para favorecer el uso de los coches eléctricos en carretera. Su objetivo es que esté disponible en 2020, con miles de puntos de carga ultrarrápida a disposición del conductor. Por su parte, Tesla también está trabajando en ampliar su red de cargadores de alta velocidad.
Algunos modelos eléctricos son, por ejemplo, el BMW i3, el Nissan LEAF, el Renault ZOE o el Tesla Model S, entre muchos otros.
2. Coche eléctrico de autonomía extendida o Extended Range Electric Vehicle (EREV)
El segundo tipo de coche eléctrico sería el eléctrico de autonomía extendida o Extended Range Electric Vehicle (EREV o PHEV-RE). Este es muy similar al primero, si bien se diferencia en que además de el (o los) motores eléctricos lleva uno de combustión interna, cuya finalidad única es la de recargar la batería; es decir, la tracción de este tipo de coches es completamente eléctrica. En los coches eléctricos de autonomía extendida, el motor de combustión se activa sin que el conductor se entere o lo indique.

Ejemplos de este tipo de vehículo son el el BMW i3 versión REx, el Chevrolet Volt o el Opel Ampera.
3. Coche híbrido enchufable o Plug-in Hybrid Electric Vehicle (PHEV)
El tercer tipo de coche eléctrico disponible son los coches híbridos enchufables o Plug-in Hybrid Electric Vehicle (PHEV). Estos coches electrificados cuentan con un motor eléctrico y uno de combustión interna, el cual puede bien mover el coche, bien recargar la batería. Esta también puede recargarse mediante un enganche a la red eléctrica.

La autonomía en modo eléctrico de este tipo de coche electrificado varía mucho entre un modelo y otro; de hecho, su rango puede ir desde los 10 km a los 80.
Algunos modelos híbridos enchufables son, por ejemplo, el Audi A3 Sportback e-tron, BMW i8, el Toyota Prius Plug-in el VW Golf GTE.
4. Coches híbridos
Para los más puristas, estos coches no deberían constar en esta clasificación de coches eléctricos, ya que en ellos, la conducción eléctrica solo es posible a velocidades bajas o como apoyo en la aceleración. Son coches cuyo sistema se compone de un motor de combustión interna, y otro eléctrico, el cual puede funcionar en serie, en paralelo o mixto al motor de combustión. La única manera de que la batería que alimenta al motor eléctrico se recargue es mediante la energía que se genera en la frenada.

Algunos ejemplos de coches híbridos: el Toyota C-HR (que también cuenta con versión enchufable) o el Kia Niro (que también tiene versión PHEV)
Coches de hidrógeno
El primer motor de combustión de la historia funcionó con hidrógeno. Los dirigibles volaban gracias al hidrógeno. Y los grandes cohetes espaciales han conseguido abandonar la atmósfera terrestre, e incluso llegar a la Luna, quemando hidrógeno.El empleo del hidrógeno en automoción está ligado al descubrimiento de la pila de combustible, un dispositivo capaz de hacer reaccionar hidrógeno y oxígeno para generar electricidad y agua.

Fue descubierta por William R Groove en 1848, perfeccionada por Rayleig en 1881 y convertida por la NASA, a mediados del siglo pasado, en un dispositivo para proporcionar energía a los astronautas a partir del oxígeno y el hidrógeno contenido en los tanques de combustible.
En contra del hidrógeno juegan las emisiones de CO2 durante su producción, el coste del propio combustible y de la red de distribución y, a corto plazo, el precio de la pila de combustible
¿Cómo funciona el coche eléctrico?
En mi opinión
Los coches eléctricos son una buena alternativa para dejar de contaminar tanto, su fabricación es mas dañina pero a la larga conlleva muchos beneficios para el medio ambiente.
